
Si convives con el VIH debes tener en cuenta una serie de habitos saludables que te ayudarán a hacer frente la enfernedad. Conocelos aquí.


La lipodistrofia o trastorno en el metabolismo de las grasas afecta a unas 14.000 personas infectadas con el VIH en España... .


La mujer embarazada puede transmitir el VIH a su hijo de tres maneras:
A un niño sólo se le puede transmitir el VIH si la madre es seropositiva cuando se queda embarazada o si la infección aguda se produce durante el embarazo, en cuyo caso el riesgo de transmitir el virus al bebé es mucho mayor. La infección puede suceder durante el embarazo, pero generalmente ocurre justo antes o después del parto, ya que durante el parto el bebé se expone a la sangre de la madre. También puede transmitirse el virus a un niño a través de la leche materna durante la lactancia de éste.
No todos los niños de madre con VIH/sida se convierten en portadores. Cuanto mayor sea la carga viral de la madre mayor será la probabilidad de contaminación, aunque hoy día el porcentaje de niños que se contagian es muy pequeño, especialmente si la madre recibe cuidados prenatales. También es importante conocer que, en el caso de encontrar anticuerpos del VIH en el niño, habrá que esperar 18 meses para saber si es un verdadero caso de VIH, ya que podrían haber pasado anticuerpos desde la madre y, por tanto, no ser propios.
Las medidas de prevención más eficaces para evitar la transmisión madre-hijo son:
Durante el embarazo
Ante todo, la madre debe conocer que es seropositiva para poder recibir los cuidados adecuados. El riesgo de transmitir VIH al recién nacido puede ser casi eliminado si la madre toma un "curso corto" de tratamiento durante el trabajo de parto y en el propio parto, aunque el uso de estos cursos cortos de tratamiento aumenta el riesgo de desarrollar resistencia a los medicamentos usados y podría disminuir el éxito en un tratamiento futuro, tanto para la madre como para el niño.
En el parto
Si el parto es largo hay más posibilidades de que el bebé se infecte, ya que durante éste el bebé se expone a la sangre de la madre. Para prevenir la transmisión del VIH al bebé, la forma más segura de parto es por medio de cesárea aunque, hoy en día y en determinados casos, se puede contemplar llevar a acabo un parto vaginal siempre y cuando el médico considere esa opción como la más adecuada.
Se recomienda un nacimiento por cesárea si:
Se puede hacer parto vaginal si:
Durante la lactancia
Las mujeres con VIH por lo general no deben darles el pecho a sus bebés para evitar la transmisión del virus, ya que la leche materna puede contener pequeñas cantidades de VIH capaces de transmitir la infección al bebé.
