Un resultado positivo de la prueba de ELISA indica que se han detectado anticuerpos contra el virus VIH, es decir, que se es probablemente portador del virus y, por lo tanto, se puede infectar a otras personas si no se toman medidas preventivas. Estas pruebas necesitan de otras confirmatorias que miden la cantidad de virus en sangre.
Por otro lado, ser seropositivo no significa tener
SIDA. La diferencia entre una y otra situación depende de la capacidad de respuesta del sistema inmunitario de cada persona. Se habla de
SIDA sólo cuando la infección ha progresado y ha debilitado tanto al sistema inmune que se muestra incapaz de frenar otro tipo de infecciones oportunistas. Se manifiesta, pues, por desarrollar enfermedades oportunistas ligadas al VIH y/o por tener un nivel de linfocitos T4+ inferior a 200 cel/mm
3.