
La lipodistrofia o trastorno en el metabolismo de las grasas afecta a unas 14.000 personas infectadas con el VIH en España... .


Desde la introducción del Tratamiento Antirretroviral de Gran Actividad se han descrito distintas alteraciones de la distribución de la grasa corporal que se han agrupado bajo la denominación genérica de lipodistrofia. Identificalos para hacerlos frente.


La hepatitis es una inflamación del hígado producida por un virus, que se clasifica como A, B, C, D, E, F o G dependiendo de su estructura genética. En concreto, la infección inicial por el virus de la hepatitis C (VHC) puede no originar síntomas y mantenerse así durante largos años. La afectación hepática se manifiesta en incrementos de indicadores de funcionamiento como las transaminasas. En muchos casos se hace crónica y puede ocasionar graves daños en el hígado, como cirrosis o tumoraciones.
El VHC afecta a unos 170 millones de personas en el mundo (alrededor de 800.000 en España). Según estimaciones, el número de personas coinfectadas por el VIH y el VHC en España ronda las 75.000.
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El VHC comparte con el VIH una de las vías de transmisión: la vía sanguínea. Se puede transmitir por exposición percutánea de sangre contaminada, es decir, cuando el virus pasa a través de la piel mediante punción (por ejemplo, en transfusiones no controladas, consumo de drogas por vía intravenosa, tatuajes y piercings).
el riesgo de contraer infección por VHC por vía sexual o perinatal, es mucho más bajo que en el caso del VIH. Sin embargo, conviene tener en cuenta un caso especial: las madres coinfectadas con VIH y VHC, pues al tener un sistema inmune mucho más debilitado por el VIH, presentan mayores cifras de carga viral del VHC, por lo que aumenta el riesgo de transmisión perinatal del virus VHC
El principal criterio que debe guiar cuál de las dos infecciones, la infección por VIH o la infección por VHC, debe tratarse antes en el paciente infectado es la cifra de CD4. Según las guías del tratamiento antirretroviral del adulto, debe empezarse el tratamiento antirretroviral cuando la cifra de CD4 está por debajo de 350 células/mm3, con independencia de los niveles de carga viral, o bien cuando el paciente presenta una infección por el VIH sintomática. En aquellos pacientes con niveles de CD4 superiores a 350 células/mm3 pero con niveles de RNA elevados (superiores a 100.000 copias/ml), el tratamiento antirretroviral es aconsejable, pero la decisión última de su administración depende del médico que atiende al paciente y de las características de éste.
Esta recomendación se establece para todo paciente infectado por el VIH, con independencia de que esté coinfectado por el VHC o no. No existen en la actualidad criterios específicos para la población de pacientes coinfectados por el VHC, a pesar de que existen algunas razones que justificarían la administración precoz en esta población, como la evidencia de que la infección por el VHC evoluciona más rápidamente a cirrosis en aquellos pacientes con niveles bajos de CD4, y que el tratamiento del VHC es más eficaz en los pacientes con un buen estado inmunológico.
En pacientes coinfectados VIH/VHC que no tengan criterio para iniciar tratamiento antirretroviral, es aconsejable iniciar primero tratamiento con peginterferon y ribavirina siempre y cuando no presenten otras contraindicaciones.
En cuanto al cuidado diario, la mejor forma de conservar la salud es llevar una vida saludable, que se caracterice por una dieta equilibrada, ejercicio físico y descanso apropiado, ausencia de tóxicos, higiene rigurosa y prevención de las infecciones.
